La Cruzada de las Empresas de Bebidas y Snacks Contra el Movimiento Make America Healthy Again
Una reciente investigación revela un esfuerzo concertado de grandes corporaciones estadounidenses de bebidas y alimentos para contrarrestar el movimiento Make America Healthy Again (Maha), liderado por Robert F. Kennedy Jr. Estas empresas están utilizando tácticas políticas para dividir a los seguidores de Donald Trump de los que apoyan una mayor regulación sobre el consumo de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados.
La Estrategia Oculta
Las empresas han creado una red informal compuesta por encuestadores y estrategas políticos con profundas conexiones al Partido Republicano. Muchos de estos actores han tomado medidas para ocultar su relación entre sí y con la industria, dificultando así la trazabilidad de sus esfuerzos. La American Beverage Association (ABA) y la Consumer Brands Association son dos de los grupos comerciales influyentes que están detrás de esta campaña.
- Los actores clave: Coca-Cola, PepsiCo y Keurig Dr Pepper son algunos de los principales fabricantes que consideran las iniciativas de Maha como una amenaza directa a sus ingresos.
- Amenazas a la agenda prehrística: Entre las propuestas que enfrentan se encuentran la prohibición de colorantes alimentarios y la restricción del uso de beneficios SNAP para la compra de refrescos.
Previo a la nominación de Kennedy como secretario de Salud y Servicios Humanos, las compañías expresaron sus preocupaciones sobre cómo las regulaciones de salud podrían afectar su negocio.
Estrategias de Lobbying y Mensajes Contrapuestos
Los grupos industriales han enviado mensajes claros a los legisladores conservadores, instándoles a oponerse a la agenda de Maha o arriesgarse a un posible backlash de la base de apoyo de Trump. Un memorándum sin firmar de la ABA afirmaba que apoyar las restricciones SNAP sería «traicionar» a los votantes maga.
Tácticas de Influencia en el Ámbito Estatal
Comunicación reciente ha confirmado que los cabilderos de la industria han intentado utilizar un discurso polarizador en sus esfuerzos para detener iniciativas nutricionales en varios estados. Por ejemplo, en Arizona, un lobbyista argumentó que «los votantes de Trump quieren que los usuarios de SNAP puedan comprar soda.»
Esto pone de manifiesto cómo las empresas están utilizando encuestas pagadas, como una realizada por Public Opinion Strategies, para apoyar su narrativa, mientras que medios como Center Square amplían su alcance en el ecosistema informativo.
La Red de Influencers y Mensajes en Redes Sociales
Además de las estrategias de lobbying, la industria ha recurrido a influencers de tendencia maga para propagar un mensaje pro-industrial en plataformas de redes sociales, como Twitter (ahora X) y Facebook, a menudo sin revelar que están siendo compensados por sus publicaciones.
- Influencers como Eric Daugherty han difundido mensajes contra las iniciativas Maha, argumentando que estas «imponen decisiones sobre lo que los necesitados pueden comprar.»
- Documentos internos indican que los influencers fueron instruidos a compartir mensajes en defensa de la industria, destacando la conexión de Trump con el consumo de refrescos.
Empresas Detrás de los Mensajes
La campaña de influencers ha sido respaldada por la empresa Influenceable LLC, dirigida por los hermanos Rafizadeh, conocidos por promover contenido pro-Trump. Su trabajo ha llevado a la exposición de las conexiones entre la industria de bebidas y figuras políticas.
Resistencia y Consecuencias
A pesar de los esfuerzos por desviar la atención política de estas iniciativas, el movimiento Maha ha encontrado respaldo en varios estados, donde se han aprobado restricciones a alimentos no saludables. La representante estatal de Utah, Kristen Chevrier, considera que la influencia de la industria es más fuerte en el ámbito federal que a nivel estatal.
La lucha por la regulación de alimentos y bebidas sugiere que los esfuerzos por promover la salud en América quizá enfrenten desafíos significativos. A medida que los grupos de interés y las corporaciones continúan intentando desviar estos movimientos, el futuro del bienestar alimenticio en Estados Unidos permanece en la balanza.
Conclusión
La confrontación entre el movimiento Maha y las grandes corporaciones de bebidas y alimentos revela no solo un conflicto sobre la salud pública, sino también un microcosmos de los debates políticos actuales. A medida que las empresas despliegan tácticas sofisticadas para proteger sus intereses, es crucial que los consumidores y legisladores mantengan un equilibrio entre el bienestar púbico y los intereses comerciales.
